
LA PREOCUPACIÓN
La preocupación es un estado mental causado por el temor. Es persistente, insidiosa y sutil; se abre camino hasta que acaba con tu razonamiento, destruye tu confianza e iniciativa. La preocupación es causada por la indecisión. Pero claro, como todo, se puede controlar.
La indecisión hace que la mente sea desequilibrada, y una mente desequilibrada es impotente. A la mayoría de la gente les hace falta de voluntad para tomar decisiones con prontitud, y para mantenerlas con firmeza. Además, la decisión puede prevenir la aceptación de circunstancias no deseadas.
A través de la indecisión, los seis temores básicos se convierten en un estado de preocupación:
*Si quiere no preocuparse más por el temor a la muerte, entonces acepte la muerte como un acontecimiento inevitable.
*Elimine el temor a la pobreza adoptando la decisión de conseguir todas aquellas riquezas que pueda acumular sin preocuparse.
*Esquive el temor a la crítica, decidiendo no preocuparse más por lo que la gente piensa, diga o haga.
*Deje a un lado el temor a la vejez tomando la decisión de aceptarla, no como un obstáculo, sino como una gran bendición que trae sabiduría, auto-control y comprensión, cosas que muy pocas veces se conocen en la juventud.
*Libérese del temor a la enfermedad decidiendo olvidarse de los síntomas.
*Domina el temor a la pérdida del amor decidiendo en salir adelante sin amor, si llegara a ser necesario. Pronto llegará.
Mate la preocupación, diciendo que no hay nada en la vida que valga la pena preocuparse. Así encontrará serenidad, paz mental y claridad de pensamiento, todo aquello que le traerá felicidad.
Las vibraciones de temor lleva consigo pensamientos negativos y destructivos; los cuales se le devolverán a usted como "golpes de la vida": pierde la facultad de pensamiento creativo, crea una personalidad negativa que repela a los demás, además estos controlaran su subconsciente y estos pueden llegar a ser parte de su carácter.
Si su misión en la vida es alcanzar el éxito, debe encontrar paz mental, adquirir los materiales necesarios para la vida, y muy importante, alcanzar la felicidad. Todo esto, viene con su impulso de pensamiento. Usted puede controlar su propia mente, y alimentarla con los impulsos de pensamiento que prefiera; así que TÚ tiene la responsabilidad de utilizar eso de manera constructiva. También cae sobre usted la responsabilidad de hacer que su vida sea aquello que usted desea, o bien puede ser el juguete de las "circunstancias".
Próximo capítulo: Influencias negativas
Basado en el libro: "Piense y hágase rico" - Napoleón Hill

